Nuevas aportaciones a los estudios geométricos del Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci

El análisis de la representación del Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci indica que las figuras del círculo y el cuadrado en las cuales se inscribe el hombre del canon en sus dos posiciones, en reposo y movimiento, se pueden trazar de forma sencilla y muy precisa a partir de las proporciones del folio. Este aspecto, que ha sido pasado por alto en los estudios que se han realizado sobre la relación que Leonardo establece entre las dos figuras, abre nuevas vías para la interpretación y comprensión de la composición, un trazado que pone de manifiesto el talento del genio italiano a la hora de abordar el estudio de las proporciones del cuerpo humano pero también su destreza en el uso de la regla y el compás y sus conocimientos sobre geometría.

En palabras de Leonardo, «la simplicidad es la sofisticación definitiva» y su representación, inspirada en el canon antropométrico recogido por el ingeniero romano Marco Vitruvio Polión, es una buena prueba, pues sintetiza en un trazado, sorprendente por su aparente simplicidad, algunas de las claves de una tradición según la cual todo en la naturaleza puede ser expresado mediante el lenguaje de las matemáticas. El Hombre de Vitruvio de Leonardo no es solo la representación de un canon sobre las proporciones ideales del cuerpo humano, sino también un teorema geométrico de la relación entre las figuras del círculo y el cuadrado y entre éstas y el formato de la cuartilla de partida basado en la raíz cuadrada de 2; un trazado en donde se conjugan continente y contenido, el arte y la ciencia, formando una estructura armónica que es producto de una cuidadosa planificación que fue ejecutada con una precisión admirable.